...o cómo cagarla en equipo.

lunes, 15 de octubre de 2012

Mentiras


Nos pasamos media vida mintiendo y la otra mitad encubriendo esas mentiras. Todo el mundo miente y quién diga que no, miente. Pero muchas veces no somos conscientes ni siquiera de nuestras propias mentiras. Recurriendo a una vieja expresión: “siempre vemos la paja en el ojo ajeno”. Aquí el problema no es mentir, pues todos lo hacemos; el problema es que te pillen.
Mentiras hay muchas y de muchos tipos. Por ejemplo, cuando digo que muchas veces no nos damos cuenta de nuestras mentiras es porque salen de nuestra boca antes de que tengamos tiempo a saber que vamos a mentir:
“-Hola, ¿cómo estás?
-Bien.”
“-¿Qué te pasa?
-Nada.”
Estoy segura que la mitad de las veces que contestamos eso es mentira. ¿Por qué lo decimos entonces? Por comodidad. Si te digo que estoy mal me vas a preguntar que qué me pasa y a lo mejor no quiero explicártelo. A lo mejor ni siquiera sé lo que me pasa. A lo mejor no me apetece hablar del tema. Y a lo mejor a ti te importa un bledo y me lo preguntas  por cortesía.
Cortesía. El mayor invento social para mentir elegantemente. La de veces al día que preguntamos cosas por cortesía a pesar de importarnos más bien poco, o hacemos cosas que realmente no querríamos hacer solo por quedar bien.
Llegados a este punto, si alguien está leyendo ésto por cortesía, le doy permiso para dejar de hacerlo y  ponerse a hace lo que realmente le apetezca hacer.
Para los que todavía sigan aquí, continúo.
Hay personas que simplemente utilizan las mentiras como defensa. Me explico: gente que tiene un sentimiento de inferioridad y mienten sobre sí mismos o su vida para sentirse más a la altura. Y dentro de este tipo de mentiras están las exageraciones y las fantasmadas. Y todo para buscar la aceptación de la gente. Como si la gente no pudiera aceptar una versión realista de ti.
Después hay otro tipo de mentiras que ya son más conscientes y que las usamos para no ofender a los demás. Seamos sinceros: todos nos llenamos la boca diciendo que nos gustan las personas sinceras, pero luego nos dicen cuatro verdades y pensamos que esa persona es gilipollas. No podemos soportar la verdad. Y eso es un hecho.
“-Oye, ¿te apetece quedar un rato?
-Buuuf, es que estoy muy liada ahora..”
Las excusas son la gran mentira de la humanidad. Pero vamos a ver, a nadie le gusta oír: “No me apetece verte”. Vaya, a menos que yo sea la rara que no quiere oír este tipo de cosas.
Lo peor de todas estas mentiras es que las usamos para el peor engaño que puede existir: mentirnos a nosotros mismos. Si no podemos ni evitar mentirnos a nosotros mismos, ¿cómo no vamos a mentir a los demás? Y siempre encontraremos alguna excusa que justifique el autoengaño. Es un ciclo sin fin.
Sin duda alguna, mi mentira favorita es la ocultación. Mucha gente cree que ocultar cosas a la gente no es mentir, pero ¿sabéis qué? Mienten. Forma parte del autoengaño para poder mantener la consciencia limpia. En el momento en que ocultas algo que sabes que la otra persona debería saber, le estás mintiendo. Aunque esa persona no llegue a saberlo nunca tú sí que lo sabrás. Desde luego que prefiero que me oculten algo a que me mientan en la cara, pero duele lo mismo cuando te enteras. Pero soy de las personas que opinan que en la ignorancia se vive más feliz y que hay cosas que no necesito saber.
No estamos hechos para vivir con toda la verdad. No sabríamos qué hacer  con ella. ¿De qué nos serviría tener la verdad absoluta de todo? A lo mejor no nos gusta esa verdad y nos sentiríamos impotentes al no poder hacer nada para cambiarla.
Parece que esté haciendo apología de la mentira y no. Está claro que yo odio tanto como todo el mundo que me mientan y sentirme engañada, pero también opino que, aunque no sea una justificación, todo el mundo miente por alguna razón y no creo que enfadarse sea la solución, sino demostrarle que puede confiar en ti y que no tiene porqué mentirte. Al fin y al cabo, no solo te miente a ti, se miente a sí mismo.

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viernes, 12 de octubre de 2012

Una historia de amor inspirada en Casanova

Giacomo Casanova tuvo centenares de aventuras con todo tipo de mujeres, pero quizá la más peculiar fue la que vivió, sin él saberlo, con Lucía de Pasean.

Todo empezó con un baile. Un adolescente Casanova es invitado a una fiesta que organiza una condesa en su mansión, en donde los padres de Lucía están al cuidado de las tierras. Allí se conocen y se enamoran. Al despedirse se comprometen, Casanova jura volver cuando acabe sus estudios para casarse con ella. Pasarían décadas antes de que Casanova la viera por segunda y última vez.


Ella lo espera, pero enferma de viruela. Esta enfermedad le marcaría la cara, profundas cicatrices le acompañarían durante toda su vida. Avergonzada y con temor a que su prometido la viera en tal estado, decide escaparse de casa, cogiendo consigo un velo, tapándose la cabeza y saliendo al mundo con ninguna esperanza de supervivencia. Sabía que la tratarían como un monstruo si descubría su cara, que lo más probable era acabar en un circo ambulante donde las deformaciones humanas son objeto de mofa y diversión. Decide prostituirse como última alternativa. No lo tuvo fácil para conseguir clientes, pero gracias a su personalidad y sacando partido de su velo inventándose historias sobre su procedencia, consigue tener un círculo de entre cuatro o cinco clientes habituales que la mantienen.

Pasan los años y su recuerdo de aquel joven que juró volver a por ella sigue tan vivo como el primer día. Sueña con encontrarlo alguna vez, con poder verlo aunque sea de lejos, saber de él. Y la casualidad quiso que tuviera esa oportunidad.

Lo reconoce inmediatamente.Tantos días imaginando en verlo entrar por esa puerta y, de repente, ahí lo tiene. Casanova entra con tres amigos más y coge asiento con tal de elegir a una prostituta. El dueño les habla de una muy especial, que nunca enseña su rostro a nadie y que todos se quedan muy satisfechos con ella. Casanova, que había fornicado con todas y de todas las maneras, se queda sorprendido ante la original historia del dueño, y le incita a que le presente a esa chica tan misteriosa. La invita a una bebida y se la lleva aparte para poder conocer su historia. Ella le cuenta una historia que nada tiene que ver con la realidad, y ansiosa por saber de él, le ruega que le cuente su historia. Casanova pasa horas y horas hablándole de sus aventuras, entre ellas la de una muchacha que conoció en un baile y que se prometió con ella. - Y que pasó con esa relación? - le pregunta. Él le cuenta que volvió, pero que nunca la encontró y que la había buscado por toda Europa. Ella no consigue evitar que le caigan las lágrimas, aunque consigue que no sospeche nada y se guarda muy bien de rebelarle que aquella jovencita es ella. Cuando acaban de hablar Casanova le cuenta que no tenia intención de acostarse con ella, pero le ha cautivo tanto que no se resiste en tener una aventura con ella y así acordarse siempre de ella. Lucía ve la oportunidad de vivir, aunque sólo fuera por una noche, aquel amor que la fatalidad destruyó antes de que empezase. Se despidieron, pero el destino faltaba por darle la oportunidad a Casanova de ver a su primer amor. Ya se lo había concedido a ella, y ahora le tocaba a él...

La última vez que se vieron (esta vez fue Casanova el que la reconoció y no ella) y se puso punto final a la historia entre ambos fue en una taberna de Holanda. El rostro de Lucía había mejorado mucho gracias a todos los clientes que poco a poco fue adquiriendo, pues su fama llegó a ser bastante alta y aunque no ganó grandes cantidades si pudo reformar visiblemente su rostro. Se fue de aquel ambiente, se deshizo de su velo, pero la costumbre ya estaba demasiado arraigada. Lo que había ganado se lo gastó en alcohol y poco a poco se fue hundiendo mas hasta acabar otra vez en la prostitución, ahora sin el famoso velo.

La taberna era de lo peor de Holanda y Casanova ya se iba a marchar cuando el dueño le dijo que tenía una chica veneciana, que a lo mejor le gustaría. Tuvo curiosidad por saber si la conocía... Habló con ella para comprobarlo si era paisana suya y le dijo que si. Él le hizo más preguntas pero la chica se encontraba bastante borracha y apenas podía mantener el equilibrio, pero cuando le dijo los años que tenía cuando abandono su casa y el barrio donde vivía la reconoció. Como cuenta en sus memorias: "Me sentía emocionado… Miro con más atención a la desgraciada, y pronto reconozco a Lucía de Pasean. No podría expresar el penoso sentimiento que me embargaba. Me cuidé mucho de darme a conocer, y me esforcé por conservar mi aire de indiferencia. La mala vida, más que su edad, había ajado su rostro y destruido sus encantos. Lucía, la tierna, la hermosa, la inocente e ingenua Lucía, a la que yo tanto amé y a la que había respetado por los sentimientos que me inspiraba, se había vuelto fea, repugnante, y se había convertido en una alcahueta en un lugar de prostitución. La idea era horrorosa. ¡La infeliz bebía como un marinero, sin examinarme, sin sentir siquiera interés por saber quién era yo! Saqué unos ducados de mi escarcela, se los puse en la mano, y sin darle tiempo a que viera lo que le había dado, salí de aquella tenebrosa y repugnante taberna”.

Casanova nunca supo que aquella misteriosa prostituta del velo era en realidad Lucia de Pasean.
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lunes, 8 de octubre de 2012

Ser de derechas es más fácil, más egoísta y más racional


Sí, me gustan las ideas socialistas, me enorgullece conocer gran parte del pensamiento comunista y también he soñado con ser yo el presidente del gobierno, imponer las mejores medidas del mundo y conseguir así un bienestar comunitario del que apetece formar parte. De ese en el que la gente puede salir desnuda a la calle, no hay opresión, se trabaja feliz y sin nerviosismo ya que no existen cargas, esa utopía en la que el último vagón del metro (o los últimos asientos del bus) son para gente desnuda que practica orgías mientras va a trabajar.
Todos tenemos algo de izquierdas, aunque sea mínimo, algo, que cuando nos preguntan, defendemos a muerte y no lo soltamos por nada del mundo, pero que en más de 20 casos habremos traicionado con actos, ya que una cosa es lo que se dice y otra cosa lo que se piensa (o en este caso lo que se hace).

Soy de derechas desde el día que nació el capitalismo (antes de que yo naciera) aunque siempre me declare de centro y aprecio tanto el comunismo ideológico como despreciaría su existencia. Cabe recordar que el capitalismo no nace al darle un precio a un objeto, o a una acción, éste nace cuando alguien se da cuenta de que hace algo mejor (o está mejor capacitado) para hacer lo mismo que hacen los demás y por ello exige mayor recompensa (ahora mismo no importa que tipo de recompensa sea) y el “error” de la existencia viene cuando o por reconocimiento, o por algún otro motivo, alguien ofrece a ese individuo “superior” lo que exige (conductivistamente, le ofrece su premio, como a los perretes), pero lo hace por un bien común, que éste siga llevando a cabo su acción tan bien como lo hacía hasta entonces, pues si no obtuviese recompensa se limitaría a hacerlo tan mal (vagamente, sin ganas ni esfuerzo) como su compañero de al lado (que por desgracia es menos habilidoso que nuestro protagonista el avaro).

Con estas cuatro nociones tontas, podemos comenzar a ver porque soy (y todo el mundo es) de derechas, todo el mundo requiere y pide el reconocimiento de su esfuerzo, hasta el más anarquista quiere que sus colegas anarquistas aplaudan su idea sobre como deben de ser las cosas, por eso lo son (es un camuflaje en busca de reconocimiento entre iguales, otro ejemplo es el de los tontos, que se juntan con más tontos para reír tontamente de sus tonterías). Y no sólo buscamos nuestro reconocimiento en aquello que somos mejores, sino que además queremos serlo (mejores) y eso es lo que en definitiva nos hace de derechas (ya que los de izquierdas también pueden querer ser reconocidos, pero no pueden decir que quieren ser mejores y hundir al que es peor), nos hace querer tener más que el que es menos.

Ahora, a tachar que la generalización y explicación tontuna de mi derechismo (a veces tachado de nazi, pero de nazi malo, de los de Hitler, no de nacionalista catalán) es una tontería, pues sí, lo es, de hecho yo pertenezco al colectivo de tontos que se juntan con tontos para incrementar la tontería, pero son las explicaciones justas necesarias para que yo tache a todo el mundo de derechista (sino, porque iba a ganar el PP, eh?. Porque nos ha metido la idea de que podemos ser mejores que otros y nos merecemos nuestra recompensa), como yo, que lo soy porque mi alrededor me obliga a serlo:
->Estudio, apruebo y me dan beca por excelencia y no por movilidad porque ya me dan una. A un rastafari porrero de los que se reivindican, van a todas las manifestaciones, faltan al 80% de las clases, hacen piquetes y suspenden, no les dan beca de excelencia por lo que merecen la de movilidad que es de 400 euros (la mínima).
Y yo exijo mi recompensa por ser mejor.
->Trabajo combinado con estudios, no alcanzo el mínimos de tiempo trabajado y no me dan compensación por haber currado, no me contratan por estar estudiando y no saber si me puedo compaginar bien los estudios con un trabajo más serio. Un tipo deja los estudios en la eso, curra un año, le despiden, no busca curro porque “la cosa ta mu mala”, recibe (hasta la subida del PP) una ayuda.
Yo exijo mi recompensar por ser mejor.
->El paro llega a mi casa, mi padre por declarar mucho dinero cobra menos paro del habitual, y ha de estar un tiempo sin trabajar para recibir algún tipo de ayuda. Un tipo que por no estudiar llega al paro, y al estar en mala situación desde siempre (imposibilidad de haber ahorrado) recibe mayores ayudas.
Mi padre y yo exigimos su recompensa por ser mejor.
->Un sujeto “X” estudia toda su vida, recibe un herencia, crece amortizando ese dinero, crea una fábrica, exporta e importa productos, se hace de oro. Un tipo trabaja para el tipo “X” no ha estudiado nunca, da mala productividad, el tipo que mediante sus esfuerzos crea un imperio (el tipo “X”) lo quiere echar, éste (X) está obligado a subvencionarlo.
Yo, que estoy hasta la polla de los casos anteriores, y que olvido que el día de mañana el trabajador para el señor “X” puedo ser yo, exijo con el su recompensa por ser mejor, y no la obtengo, pero voto al PP (o a cualquier partido de derechas) porque estoy hasta los cojones y empiezo a identificarme con la derecha.

Después de la explicación de mierda y los ejemplos de pacotilla (que son reales) acabo explicando el título de la publicación. Ser de derechas es más fácil, porque te permite no ver el lado bueno de las cosas, es decir, analizar los pocos puntos negativos siempre es más sencillo (y morboso) lo que viene a ser que el pensamiento de derechas puede decir "si hombre, van a darle dinero a todo el mundo gratis, habrá gente que no trabaje nunca y se toque los cojones", es más sencillo pensar así y querer abatir al contrario (al que es peor) que no pensar "si diesen dinero a todo el mundo, habría hijosdeputa que se lo gastaría en droga y no daría un palo al agua en su vida, pero y la gente que no volvería a pasar hambre jamás?", supongo que depende de la perspectiva de como lo mires.
Por otro lado, esta claro que es más egoísta, sino no lo votarían sobre todo aquellos que tienen propiedades, ser de derechas es darle tu ideología al conservadurismo, pero al conservadurismo para conservar tu casa, tu empleo, tu familia, tú, tú y tú...
Y es más racional, porque sigue una lógica (aunque sea la del egoísmo) que siempre será más racional que la del altruismo, pues el egoísmo se solidifica en el bien de tu persona (que es al fin y al cabo quien eres, tú y tu identidad) y es más lógico mirar por ti que por el vecino, no por nada, es una parte de la "folk psichology", un mecanismo de supervivencia, el hombre tribal ha de ocuparse primero por la cerca de su huerto para que los cerdos no se coman todas las patatas que sustentan a su familia, luego ya si eso mirará por ayudar al vecino de la colina de arriba, por lo que es más racional mirar por ti, que crees que sabes como está tu situación, la controlas, y que beneficio le sacarás, que no mirar por el vecino, que quizá es un hijoputa y quiere que los cerdos se coman sus patatas para poderlos matar con excusa y comérselos.

Para acabar, quiero dar un par de datos de derechas, el primero es que aunque si que la riqueza esté en manos de pocos y son unos hijosdeputa a abatir porque no reparten y hacen negocio y son malévolos y por gran parte de su actuación estamos teniendo consecuencias en la crisis actual, PERO, que sepáis también que si no fuésemos un país de pacotilla y se condenase a quien se tiene que condenar, caeríamos la mitad, pues si los negocios en negro, no declarados y las estafas al estado (en forma de declaración de la renta, impuestos, étc.) se llevase a cabo por completo, habría suficiente dinero recaudado para pagar sanidad y educación. TACHÁN, la cagamos ciudadanos.
Para los INDEPENDENTISTAS CATALANES de ultraizquierda ahí va mi mensaje, la idea más socialista, comunista y de izquierda del mundo, implantada sobre una megaestructura (el estado Español) es la repartición equitativa por comunidades autónomas mediante los cálculos porcentuales del PIB, entiendo que jode ser el listo de la clase que quiere hundir al tonto (que es de derechas, que quiere su reconocimiento), pero hay que mirar las bases de nuestras ideas, pues si nos declaramos de izquierdas, se supone que buscamos bien común, es una de las paradojas del independentismo socialista, que la pureza de la idea es derechas, por eso no es de extrañar que la lleve hacia adelante CiU, que seguramente ganará porque en Catalunya si se es algo más que independentista o agarrado, es gilipollas y maleable, enserio, vota a ICV no seas capullo.

En definitiva, la culpa es del gobierno, que es quien nos da los patrones “derecha-izquierda” por eso, vota al PCNCC, partido que fundaré en cuanto me sea posible:
PD:
PCNCC son las siglas de partido central nacional comunista catalán, que seguirá los principios del maestro político Mao-tzé Tung, del dictador Primo de Rivera y otros cabrones históricos.
PD2:
No me he metido con inmigrantes, que es un tema que me gusta mucho (no meterme con ellos, sino tocar el tema) pero es perfectamente aplicable cualquier otro ejemplo del “porqué soy y ser de derechas).
PD3:
He intentado no hacerlo muy tosco, ni ponerme pesado, tengo mil cosas de las que hablar, pero hoy me salía esto, y cuando toco temas políticos, económicos y sociales me pongo pesado porque es de lo que mamo en la universidad (próximamente llamada Escuela Estúpida). Lo siento.

Aitor. Acepto críticas, pero si no me gustan no las contesto
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miércoles, 3 de octubre de 2012

La senda del perdedor


Parecía un día cualquiera, un día como todos. La misma rutina de la nada. Leer... Escuchar música... Leer escuchando música... Ver una película... Meterse donde no te llaman... Perdón, en Infojobs, quería decir.

A mi modo de vida, la mañana empieza cuando me levanto –valga la redundancia-, ya sean las 10 o las 13. Eso de que la tarde empieza a partir de las 12 es una bola. La tarde empieza cuando acabo de comer. Si no cómo, nunca llega la tarde, si meriendo directamente, llega la noche.

A pocos minutos de esa mañana, fuera la hora que fuese, recibo una llamada. Supermercados Jespac. Famosos mundialmente. Me habían seleccionado de una entrevista que tuvo lugar hacia cosa de un mes, entrevista en la que me dijeron que me llamarían esa misma semana y de la que no recibí llamada alguna. Suena en mi cabeza Getting Better, de los Beatles, mientras asimilo la enorme sorpresa por la llamada después de haber perdido toda esperanza.
Es triste que teniendo un titulo, no se tenga garantizado un trabajo, haya que competir con cualquiera sin dicha titulación, y encima dar gracias de conseguirlo. Pero no es mi caso, me quejo por vicio.


Pasa una merienda, llega la noche. De nuevo la mañana, pero pronto esta vez.
Con esa “alegría” de saber que empezaba a trabajar en menos de una semana, me dirigí a la oficina de dicho supermercado. Por suerte estaba en mi propio barrio. Llevo todos los papeles que me pidieron, extrañado de que la demanda de empleo no fuera uno de ellos. Me dan la ropa. Me la pruebo. Alucino con mi buena percha y con lo feos que pueden llegar a ser los uniformes de supermercado. Según un amigo, los de Mercadona hacen un buen culo... No se a que Mercadona debe haber ido.

Me marcho del lugar, cargado con el uniforme. Llegando a casa, vuelven a llamarme para decirme que no les he entregado la demanda de empleo. Inútiles...
La mando por fax, el primer fax que mando en mi vida. Me clavan 1 euro. Estos moros...

Ya en casa, acabado de comer, decido ir al paraíso. El paraíso tiene nombre: FNAC.
Antes, cuando trabajaba, cada mes compraba un CD, un libro y un DVD. Esta vez, como celebración por empezar a trabajar, y gastando parte de ese poco dinero que empezaba a quedarme, decido autoregalarme un libro.

Una vez allí, empieza el proceso... Sacar móvil. Abrir bloc de notas. Mirar la lista de libros apuntados para leer. Primera letra, la T. Repasar toda la estantería...nada. Segunda letra, la B. Repasar estantería...nada. Y así con multitud de letras, volviendo una y otra vez a mirar una misma estantería, buscando otro autor distinto. Y todo por no preguntar a algún empleado de la tienda por tal o cual libro. Sufro fobia social. Si me atropellaran, preferiría que se dieran a la fuga en lugar de que se pararan y me preguntaran como estoy. Ahí si que me joderían...

Al final me decanto por la B. Bukowski, La senda del perdedor. Otro borracho.
Pago y me voy. Rato después de salir de la tienda, ya en casa, suenan los Beatles con Rock and Roll Music. Esta vez no es mi mente, es mi móvil, con una canción distinta cada semana.
Esa es una de mis manías, cambiar el tono de llamada semanalmente. Pero no es la peor de ellas... No hay comparación con tener que subir o bajar el volumen de 5 en 5. Si el volumen no va numérico, sino con esa linea indefinida, muero.

Volviendo a la llamada... Una vez más, supermecados Jespac. Me dicen que no pueden hacerme el contrato. Problemas con los contratos formativos. Me quedo sin curro...

Desolado, cuelgo el teléfono. Miro la mesa. Ahí estaba el libro. La senda del perdedor. Parece cosa del destino. Resulta ideal...
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domingo, 30 de septiembre de 2012

Cementerio de polillas

Las 8 y media de la tarde, y empiezo a sentirme presionado. Debería haberme puesto antes, debería. Pero no me apetece, y sigue sin hacerlo.
El tema que tenía en mente ha volado totalmente y miro la pantalla con esa mirada lejana que pretende atravesar no solo el ordenador, sino también el sofá y el propio suelo con la esperanza de ver a la vecina del 3º 2ª haciéndose la cena.... o un dedo también me vale.

La verdad está bastante buena, no me importaría que algún chalado inventara gafas de rayos X y me las diera a probar. El problema es que su novio da bastante asco. Los tontos siempre tienen suerte.

Mi vista vuelve a enfocar la pantalla y tomo algo de iniciativa. Clico sobre el recuadro que reza "titulo de la entrada" y veo parpadear a la simpática barrita apremiando también a que la desplace.HIjadeputa.

-.... Ni puta idea.

Mientas las estridentes voces de mis hermanos se esfuerzan por discutir, cual de los personajes van a elegir para luchar contra Nappa voy taponando los pabellones auditivos instintivamente. Es una técnica bastante trabajada, nada que envidiar de los monjes del Nepal y esa chorrada de levantarse unos a otros con cuencos en el estomago.
Cualquiera que tenga en casa hermanos pequeños sabrá que el nivel de decibelios permitidos son un limite bastante sencillo de superar, y no contentos con eso se esfuerzan en crear un nuevo récord, o como mínimo mandar un mensaje a los elefantes de África a base de agudos.

Mientras, cavilo y me golpeo contra la pared a un ritmo constante por casualidad esperando golpear un click o resorte, una sombra pasa por encima del teclado a una velocidad considerable. Inclino la cabeza y veo la causa y el efecto a la vez sobre la pared.
Una polilla del tamaño de mi uña se agarra con sus peludas patitas sobre los poros de la pintura, impidiendo que esta caiga, alas de color ocre con manchas blancas no destacan mucho en la pared que aun llena de mierda y marcas de manos infantiles, sigue siendo de color pastel.

A que has venido bicho?

No parece que nadie más se haya dado cuenta de que está ahí, así que su entrada furtiva ha pasado por alto. Teniendo en cuenta que sus probabilidades de supervivencia dependen de la capacidad que tiene para pasar desapercibida ante pájaros, otros bichos y energúmenos en general. Aunque yo si la he visto, no tiene nada que temer, yo soy un simple espectador. Y aun que tuviera que algo que temer dudo que se de cuenta de que una mano va a toda hostia hacia ella.

Mientras pienso si cogerla y sacarla por la ventana como hago con todos los bichos que me encuentro, sale despedida de la pared y se dirige hacia la luz del techo... AL fin y al cabo es una polilla, y van a la luz como mi vecina a los tontos.
Vale la pena describir esa luz no por que tenga un brillo especial ni una forma curiosa. Es una de esas luces con un cristal opaco colgado que evita que la luz moleste a los ojos o las bombillas desprendan tanto calor.  Pero si tiene algo curioso, son las decenas de cadáveres que se posan en el suelo del cristal, una gran variedad de bichos, mariposas, mosquitos, moscas y muchas polillas. Un verdadero ecosistema, sin exagerar. Tengo la impresión de que si, siguieran vivos todos ellos podría sacar de ahí algún tipo de subespecie o híbrido.

El incauto bicho se lanza a por la luz pasando por la rendija que sin el saberlo supondrá el fin de su vida en unas horas, rodeada de sus antecesores secos y muertos por el calor, algo comparable a una fosa común. Golpe tras golpe, se aturde y cansa por el calor de la bombilla y cae al lado de otras de su especie, que decidieron ir también a por esa llamativa luz con la esperanza de... De que? No tengo ni puta idea de porque se meten allí, ni que buscan.
Algo que comer? Un lugar donde posar sus huevos durante su insignificante tiempo de vida? quizá luego lo busque en google, pero una vez allí ya no puedo hacer nada por ella.
Lo único que puedo decir es:

Bienvenida al cementerio de polillas.
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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Decir mucho en poco


El otro día un reciente amigo me descubrió una palabra de la que me gustaría hablaros: "Mamihlapinatapai". Me llamó especialmente la atención porque tiene el récord guiness en ser la palabra más concisa del mundo. Su origen es del idioma de los indígenas Yámanas de Tierra de Fuego y describe "una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar".
¿Cuántas veces sentimos algo que no podemos expresar con palabras? Describir algo tan complejo conlleva destruir una parte de la esencia real del momento. No sé quién sería el genio que se le ocurrió crear esta palabra, pero lo considero toda una azaña ponerle nombre a algo así. Seguro que a muchos de vosotros os ha venido una imagen concreta a la cabeza cuando habéis leído el significado de la palabra, pero no se os habría ocurrido ponerle nombre a esa sensación.
Muchas veces nos encontramos en situaciones en las que nos faltan palabras para expresar lo que realmente sentimos. Es como cuando quieres tanto a alguien que no puedes expresarlo. Intentas hacérselo saber y lo mejor que se te ocurre es soltar “asdfghjk”. Para mí, “asdfghjk” es el comodín perfecto. Decirlo todo sin decir nada. Cuando sientes tan intensamente mejor un “asdfghjk” a tiempo. Aunque también es muy útil cuando nos enfadamos o nos frustramos por algo. Es cierto que no dices nada, pero ¿realmente hace falta? La otra persona puede ser completamente capaz de comprender el significado de esas letras.
Entonces yo me pregunto: ¿realmente necesitamos veinte palabras diferentes para nombrar lo mismo cuando no somos capaces de describir cosas tan primarias y tan antiguas como el amor, el odio o la preocupación misma? ¿Qué hubiera sido de los poetas de la antigüedad si hubieran tenido a su disposición una única palabra para describir lo mismo sin necesidad de utilizar largas y complicadas metáforas?
Yo desde aquí animo a los señores de la RAE a que, en vez de agregar al diccionario palabras como “asín”, hagan algo útil para la sociedad y tomen ejemplo de nuestros sabios amigos yamenís. Mientras esperamos, podemos conformarnos con las metáforas llenas de misterios y enigmas que los antiguos poetas nos dejaron en un intento de describir sentimientos complejos y contradictorios. O simplemente podemos golpear el teclado… ASDFGHBHFKNNV.


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lunes, 24 de septiembre de 2012

El excéntrico pedorro de Hollywood


El excéntrico en cuestión recibe el nombre de Timothy Carey. Actor secundario que empezó su carrera en la década de los 50 y que se extendería durante poco más de cuarenta años. Su nombre no les será conocido, nunca tuvo un papel extenso de calado, aunque hizo  apariciones destacadas gracias a directores que pasaron a la historia del cine, tales como Stanley Kubrick o John Cassavetes. Pero aparte de su faceta como actor de reparto, es conocido por su comportamiento estrafalario en los rodajes de las diferentes películas que tuvo oportunidad de trabajar, de cómo consiguió o rechazó alguna de ellas, de su afición a tirarse sonoros pedos  y de su relación con otros actores y directores. En su periplo por Hollywood le dio tiempo a tener encontronazos con Marlon Brando, a ser despedido por Billy Wilder, a ser el único actor, junto a Peter Sellers, de tener carta blanca para alterar sus diálogos en películas de Kubrick, a ser odiado por Kirk Douglas o de compartir reparto con James Dean. Esto y mucho más se podrá leer próximamente en los siguientes párrafos.
Empezamos por su primer despido, que no se hizo esperar ya que éste le  llegó en su primer trabajo. Recién salido del Actor´s Studio y ávido de salir en películas se enteró que Billy Wilder estaba rodando una en Nuevo México, El Gran Carnaval, y allí que se fue a meter las narices.  No duro más que un par de días, los suficientes para que todo el equipo se cansara de decirle que él no era el protagonista y que dejara de “chupar” cámara. Le dieron puerta y un poco de dinero y se largó a buscar nuevas posibilidades. En 1953 consiguió tener un papel en Salvaje, película protagonizada por Marlon Brando. Debido a su estatura de casi dos metros y a su peculiar rostro con melena negra, y como se veía a la legua que estaba pirado (era una constante escuchar sus tremendos pedos), no le dejaron que se subiese a una moto (que lo requería el guión) por miedo a que atropellara a alguien del equipo. Nuevo despido. Consiguió también compartir película con James Dean, en Al Este del Edén, y como siempre, lo echaron antes de tiempo, esta vez el director lo despidió dándole un fuerte bofetón.

Su gran oportunidad vino de la mano de Stanley Kubrick, lo contrató para Atraco Perfecto y Senderos de Gloria, ahí la víctima fue Kirk Douglas, que era incapaz de memorizar sus líneas por culpa de Carey, que no se ceñía a decir lo que previamente estaba hablado. A Kubrick le encantaban sus improvisaciones y si eso jodía a Kirk, mucho más. Le volvió a llamar para Espartaco, pero se negó a firmar, excusándose que estaba ocupado peinando a sus caballos…



Coppola también se interesó por él, nada menos que le dio la oportunidad de aparecer en El Padrino, pero esta vez se negó alegando que no le veía grandes posibilidades comerciales. Volvió a llamarle para El Padrino II, y otra vez se encontró con una negativa, esta vez el motivo era el contrato, Carey pedía que le cortaran el césped de su casa… tiempo después, como no, volvió a llamarle por tercera vez para la última de la saga, esta vez sí que acepto pero como en las otras dos al final no interpretó el papel, ya que sufrió un ataque cardiaco que se lo impidió.
La fama de bromista de dudoso gusto (en un rodaje llegó a simular su propio secuestro) y las continuas desavenencias con directores le cerraron las puertas. Ya todos le conocían y nadie quería verle cerca de los estudios. Tuvo que buscar refugio en algunas series de televisión como Kung Fú, Los Ángeles de Charlie, Starsky y Hutch o Colombo.

Gracias a estas apariciones consiguió tener suficiente dinero para dar rienda suelta a sus alocadas imaginaciones y rodar su primera película. La cual aparte de dirigir también se encargaría de protagonizar, producir, escribir y distribuir. El título: El Gran Pecador. La historia, que está narrada por una serpiente, cuenta la rutinaria vida de un tipo que descubre que puede atraer a la gente haciéndose pasar por cantante rock. Decide crear una secta religiosa que financia teniendo sexo con viudas millonarias, aparte de acostarse con niñas, llegar a ser elegido presidente, provocar suicidios y al final encontrarse cara a cara con Dios para destronarle del trono del mundo. El encargado de poner música al film fue el memo de Frank Zappa. La película fue un fracaso, pero no estuvo exenta de polémica, ya que el día de su estreno Carey se presentó con una pistola, y mientras apuntaba al personal sustituía el ruido de las inexistentes balas por el de sus atronadores pedos.

Aunque  no tuvo éxito, llegó a los oídos de Elvis Presley, que le admiraba, y le rogó que le entregara una copia, ya que se moría de ganas por verla. Carey sudó de él. Y ya que viene a colación la música, decir que The Beatles eran admiradores de Carey, y lo incluyeron en su famosa portada del disco Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band, pero finalmente no apareció en la portada definitiva, quedando oscurecido por George Harrison.

Otro de sus fans fue Quentin Tarantino, que estaba obsesionado en que aceptara el papel que tenía pensado para él en Resevoir Dogs. El productor y actor de la película, Harvey Keitel, también era un fan suyo y así se lo hizo saber hablándole de lo mucho que le gustaban sus actuaciones, pero al ver que Carey le importaba tres flautas lo que le decía, prohibió que apareciera en la película. Así que Tarantino se tuvo que conformar con poner su nombre en los agradecimientos.


Carey moriría en 1994. Se encontraba trabajando en su nuevo proyecto, El Entrenador de Insectos. La historia es muy típica, un hombre que va a la cárcel por matar a su mujer a pedos…


En fin, estas son algunas de las historias que deja este personaje. Para finalizar os dejo una frase suya respondiendo a un periodista sobre si consumía drogas, que podría definir perfectamente su personalidad: “Yo tengo mi propia cocaína: mi personalidad. Yo soy cocaína. ¿Para qué voy a tomar esa mierda?”


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